El mejor asiento del ministerio juvenil
Por Eliezer Ronda
Una de las cosas que más procuro cuando voy a ir a una actividad es buscar que pueda obtener el mejor asiento posible. Es muy molestoso llegar a un lugar y sentarse en un espacio donde la visibilidad sea muy difÃcil. Personalmente me refiero a esos conciertos, eventos deportivos y aún las pelÃculas que veo en el cine junto a mi esposa Raquel. No hay nada peor que después de haber estado esperando por mucho tiempo para ir a ser parte de un evento, las sillas disponibles sean tan lejanas que la vista parezca presentar a hormigas el escenario. Ni hablar si cerca de donde nos sentamos hay una columna o algún objeto que obstaculice la vista. En ese sentido me pongo a pensar como estamos haciendo para proveer un espacio cómodo para que los chicos y chicas que asisten a nuestros grupos puedan tener âbuenos asientosâ para poder apreciar de cerca la presencia de Dios en sus vidas y no que se convierta en una actividad microscópica que requiera de ciertos equipo de magnificación para poder ver. Me parece que ese puede ser el caso de muchos de nosotros en el trabajo ministerial cuando la prisa y el afán por la âexcelenciaâ nos dominan y obviamos la importancia del servicio.
En la Biblia podemos encontrar como en una ocasión una mujer se le acercó a Jesús con una petición simple. Le preguntó que si era posible que cuando Ãl estuviera en su reino, sus dos hijos se pudieran sentar el uno a la derecha y el otro a la izquierda. Lo curioso es que esta mujer es la madre de dos de los discÃpulos más destacados que tuvo Jesús. Es la madre de Juan y Jacobo. Además, ella hace todo lo que se nos ha enseñado que es necesario hacer para ir delante de Dios. Mateo presenta que ella se arrodilla y le dice: âOrdena que en tu reino uno de estos dos hijos mÃos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierdaâ (Mateo 20:21). Esta mujer le ha pedido de rodillas a Jesús que sus hijos tengan trato preferencial de VIP y puedan estar al lado de Jesús para participar de los privilegios de su reino. Creo que esta es la batalla que todos tenemos con relación a lo que significa estar ubicado en el reino de Dios. Creemos que la visibilidad es el factor determinante para poder ser reconocidos y galardonados por Dios. En este caso no me refiero a visibilidad que tenemos, sino la que queremos que tengan los demás con relación a quienes somos.
Para mà es muy lamentable ver como muchas personas optan por tentación del protagonismo en las tareas y responsabilidades en el ministerio juvenil. En ocasiones optamos por el aplauso, el reconocimiento y las imágenes que podemos producir al âsentarnos al lado de Jesúsâ. Sin embargo Jesús, le hace un señalamiento a esta mujer y le dice: âCiertamente beberán de mi copa --les dijo Jesús--, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo.â (Mateo 20:23). Que interesante que Jesús presenta que podemos ser parte de sus padecimientos que el lugar donde nos sentemos es irrelevante cuando vamos a medir que es lo medular a la hora de hacer ministerio. PermÃteme hablarte de varias sillas que son las que debemos buscar al momento de hacer ministerio con los chicos de la iglesia. Es importante estar claros que hay sillas que debemos ocupar y hay otras que deber ser ignoradas.


















magnificas reflecciones sobre el liderasgo juvenil y claro que todo esto es para la gloria de jesus, de nuestro salvador.